Solución

Dirección: Nuestro sistema de guía

La Dirección es un concepto bastante simple. Simplemente se refiere al concepto de si nos estamos acercando o alejando de lo que es verdadero, y por lo tanto lo que es bueno para nosotros en nuestras vidas. Esta dinámica se aplica a nosotros individual y colectivamente. Cuando nos dirigimos en la dirección correcta, nuestras vidas comienzan a fluir sin conflictos y oposición. Cuando somos mal guiados, nos dirigimos en la dirección equivocada hacia lo que es bueno y verdadero, sufrimos. Es realmente así de simple.

La manera de determinar nuestro rumbo direccional en la vida es igualmente simple. Solo necesitamos hacernos un par de preguntas básicas y hacer algunas observaciones básicas.

Estas son los siguientes:

  • ¿Individualmente y colectivamente, nos estamos moviendo hacia la expresión de la Polaridad del Amor, (Consciencia expandida) y por lo tanto hacia la Bondad, el Orden y la Verdad, o estamos avanzando más en la expresión de la Polaridad del Miedo (la contracción y el cierre de la Consciencia), y por lo tanto hacia el Mal y el Caos?

  • Basándonos en nuestro conocimiento disponible de nosotros mismos y del mundo en el que vivimos, debemos hacer una evaluación honesta de nuestra posición en conjunto.

      ¿De dónde hemos venido? ¿Donde nos encontramos ahora? ¿A donde vamos?

  • Debemos darnos cuenta de la importancia de comprender nuestros verdaderos orígenes. Una comprensión precisa del pasado puede ayudarnos a orientar nuestra dirección para el futuro.

  • Lo más importante y significativo de todo, nuestra propia Brújula para la Dirección, nuestra brújula moral, son nuestras Emociones, la Sagrada Femenina del aspecto Triuno del Ser. Nunca debemos tratar de adormecer nuestras emociones, ya que son el puente entre nuestros pensamientos y nuestras acciones, y como tales son un amortiguador entre lo que pensamos sobre nosotros mismos y los demás, y por consiguiente el comportamiento posterior que representamos en el mundo. Simplemente, nuestras emociones son el factor determinante más importante para el tipo de mundo que estamos creando. Nuestras emociones sirven como nuestra brújula moral y direccional en la vida. Estamos destinados a sentir nuestras emociones profundamente, e integrarlas en nuestras experiencias de la vida diaria.

Manteniendo estos factores en mente y responder a las preguntas planteadas anteriormente con total honestidad es, de hecho, la metodología que debemos emplear para determinar nuestra Dirección, como individuos y como especie.